laclaudelatevabellesa@gmail.com 972·96·26·96 // 626·701·495
Cosmètica
Interesant article de MAMEN RUIZ PUERTAS| WOMAN.ES
9 febrero, 2017

Por qué una buena crema no puede costar tres euros

Te contamos por qué vale la pena invertir en una buena crema.

 

MAMEN RUIZ PUERTAS| WOMAN.ES

28 de enero de 2017

Cada tarro encierra años de investigación, incontables fórmulas, ingredientes valiosos o pruebas de alergia. Biólogos, químicos, dermatólogos, ingenieros y farmacéuticos dedican horas de trabajo para conseguir que ese cosmético sea efectivo y seguro para la piel. Y que se extienda bien, huela exquisito, hidrate sin dejar brillos… Te contamos lo que va de una firma acreditada a una marca blanca.

Nadie cuestiona el precio de un cotizado vino, ni cae en la disparatada comparación con otro envasado en tetrabrik. Sin embargo, con la cosmética no ocurre lo mismo. Tras la premisa simplista de que todas las cremas son iguales, hay quien considera que no es necesario gastarse mucho dinero en un producto para cuidar la piel. Igual que en el mundo del vino existen distintas calidades y categorías de caldos que determinan la diferencia de precios, en la industria de la cosmética, también: desde los productos de marcas blancas a los más exclusivos y lujosos que se venden en canales selectivos como las perfumerías.

Aquí viene la pregunta del millón: Para la piel, ¿es lo mismo un cosmético de 3 € que otro de 100 €? Vamos a tratar de desvelar las razones por las que una crema vale lo que cuesta.

Inversiones millonarias en I+D

Antes de que salga al mercado un nuevo producto, las grandes firmas cosméticas no escatiman en recursos humanos ni económicos hasta conseguir formular esa crema con los ingredientes activos más efectivos y las tecnologías más innovadoras, además de garantizar la seguridad de ese producto. «Todo esto tiene un precio elevado. Pueden pasar años, trabajar sobre miles de moléculas y obtener o no resultados efectivos», explica Carmen Esteban, directora técnica de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética). «en algunos activos hemos necesitado hasta ocho o 10 años de investigación y desarrollo. Eso cuesta mucho dinero». La cosmética low cost, en cambio, no tiene una inversión significativa en investigación, Los que creen que los cosméticos son caros, deberían tenerlo presente.

¡Pruebas superadas!

Cuando el producto está listo en el laboratorio se somete a innumerables tests y estudios clínicos, realizados por laboratorios y dermatólogos independientes, lo que supone una importante inversión. Se evalúa la seguridad de los ingredientes, la concentración utilizada, la tolerancia o inocuidad del producto y se realizan múltiples pruebas de eficacia con tecnología de última generación que mide los resultados al milímetro. Se pueden llegar a realizar de 100 a 200 ensayos. Hacen tests con los métodos predictivos más modernos, como modelos matemáticos in silico (por ordenador) o in vitro (en los que la utilización de piel reconstruida desempeña un papel fundamental). También se hacen tests instrumentales con tecnologías como la resonancia magnética –para determinar cambios en la dermis y epidermis– o el análisis de imagen –para medir la eficacia antiarrugas–, así como tests cosmetoclínicos realizados por dermatólogos independientes. Esto implica una inversión constante y elevada para conseguir los mejores productos, según las reglamentaciones vigentes. Este largo recorrido de investigación y las exhaustivas pruebas de eficacia y seguridad son aspectos que el lujo cuida al máximo.

Ingredientes muy exclusivos

Los activos que se utilizan en cosmética de prestigio marcan las distancias
con las fórmulas de marca blanca. «Lo que más encarece un producto cosmético es la investigación necesaria para el desarrollo de la fórmula y, especialmente, el descubrimiento de nuevos activos. Avances científicos

Junto a las investigaciones que realizan los laboratorios de las grandes firmas cosméticas, hay que sumar las colaboraciones que desarrollan con la comunidad científica. Trabajan codo con codo con las instituciones académicas más prestigiosas del mundo y con los centros de investigación más avanzados, cuyas aportaciones, en ocasiones, trascienden el ámbito de la cosmética. Estas colaboraciones científicas marcan la diferencia con los productos de marcas blancas.

Fórmulas top secret

«Que un producto tenga una patente significa que la compañía ha invertido sus recursos en investigación, innovación y tecnología para lograr un determinado ingrediente, que utiliza en exclusiva. Además, el registro de la patente, en sí, también tiene un costo apreciable, que puede oscilar entre los 700 € a nivel nacional y 35.000 € a escala europea», afirma Carmen Esteban desde Stanpa.

 

Etiquetas: lo que no dicen

Los cosméticos están sujetos a la normativa europea que exige qué información debe estar impresa en la etiqueta del envase, para que el consumidor esté al tanto. En concreto, respecto a los ingredientes, simplemente debe figurar el nombre en orden de mayor a menor concentración y ya está. En la cosmética más barata la cantidad de activos es muy escasa y se componen, básicamente, de agua y emulgentes, de manera que su producción es mucho más económica. Tampoco consta en la etiqueta el porcentaje de cada ingrediente que lleva la fórmula, ni su grado de pureza. «El hecho de que un producto lleve un ingrediente no es garantía ni de que esté en la concentración necesaria para ser efectivo, ni de que su grado de calidad y de pureza sea el mejor», afirma Carmen Esteban, de Stanpa. Quizá sea esta la razón en la que se escudan algunos cosméticos que en sus etiquetas figura que llevan caviar o perlas y se venden a cinco euros, mientras que otros incluyen extracto de caviar puro o de perla micronizada, obtenidos por tecnologías exclusivas y cuyo precio, lógicamente, es más elevado.

También hay que aclarar que en los ingredientes con los que se formulan los cosméticos existen diferentes rangos de calidades y, por lo tanto, de precios, que obviamente repercuten en el coste final del producto. «Las cremas de lujo utilizan los más caros y las de marca blanca, lógicamente, los más baratos», sentencia la portavoz de Stanpa. Esto tampoco se exige que figure en la etiqueta y es determinante para fijar el precio y eficacia de un cosmético.

 

 

Deja un comentario

20.774 comments

    Fatal error: Allowed memory size of 201326592 bytes exhausted (tried to allocate 38301696 bytes) in /usr/home/esteticalaclau.com/web/wp-includes/comment-template.php on line 2132